Hace tiempo que llegué
después de haber adiestrado,
el anarca que hay en mi,
ha adoptar la democracia,
que saldaban a Madrid.
Adorné mi carruaje,
con guirnaldas de recuerdos,
cogí mi mujer mis hijos
y también dos compañeros,
un gato y un buen perro.
Que hoy duermen
el gran sueño, debajo
de vellos Cedros.
el gran sueño, debajo
de vellos Cedros.
.
De caballos, el coraje,
nos miramos y al instante,
comenzamos nuestro viaje.
Cantando a laouette
devora vamos las sendas,
que Napoleón y otros
trazarán con sus carretas.
Los infantes regocijan,
cuando ven llegar de lejos
la mar y sus aguas tibias.
El Sol estaba en la cita
después de la gran frontera,
y el nos acaricio,
hasta llegar a la puerta
de la nueva residencia.
En aquel tiempo reinara
un pequeño lutan,
que tenia como afán
engordar aun su ego.
Pero este era de flan
trasparente y veías,
que poco a poco se iba
entre dedos hacia arriba,
siendo este su final.
El que lo remplazó,
un hombre bastante libre,
no supo estar a la altura
de su función pura y simple.
Utilizó los engaños
de la gente sin talante
y hoy mora escondido
en la casa del olvido.
Y apareció el que faltaba,
se aprovecho del instante,
para hacer el tan campante
lo que le venia en gana.
Mediocres y poseídos
por espíritu infame,
que con sus vergonzosas leyes,
hacen que el niño sufra,
sin caricias y con hambre.
Y nosotros Europeos
porque no nos revotamos,
si tenemos el poder
que nos dan todas las manos.
A la hora de votar
tengamos todos presentes,
de no marcar en la hoja blanca
el nombre de un delincuente.
Yo he pensado en escribir
uno de esos grandes hombres,
este sera M. Luther King.
A si ellos comprenderán,
que preferimos un muerto honorable,
que cualquier vivo entre ellos
que parezca remar cable.
Si lo hacemos cuatro gatos
ellos se reirán,
Pero os hago la apuesta
de que si somos millones,
abriremos otra puerta.
Migueliux.